Mecánica general
Mantenimiento programado, revisiones oficiales, cambio de aceite, distribución y embrague.
Ver área completaTaller multimarca en Zaragoza. Mecánica general, distribución, embrague, frenos, suspensión, diagnosis y pre-ITV. Y una cosa que casi nadie ofrece: si tu coche pasa de los diez años, antes de tocarlo te decimos si la reparación tiene sentido económico o si lo razonable es dejarla. Presupuesto cerrado por escrito y factura con la referencia de cada pieza montada.
El equipo del taller
Mecánicos multimarca
Peritaje antes del presupuesto
Miramos qué más viene detrás de la avería que ya conoces. Así no reparas dos veces.
El número, antes que la pieza
Comparamos coste de reparación con lo que vale hoy tu coche. Con datos, no con intuiciones.
Te decimos cuándo no repararlo
Hay averías que marcan el final. Preferimos perder el trabajo a cobrarte por alargar lo inevitable.
Garantía por escrito
3 meses o 5.000 km en mano de obra y 2 años en el repuesto.
Áreas especializadas
Mecánica general, frenos y rodaje, diagnosis y electrónica, y carrocería. El trabajo se hace aquí. Cuando algo hay que mandarlo fuera —rectificado de culata, por ejemplo— te lo decimos antes y ves la factura del tercero.
Mantenimiento programado, revisiones oficiales, cambio de aceite, distribución y embrague.
Ver área completaSistema de frenado, neumáticos, alineación de dirección y pre-ITV completa.
Ver área completaDiagnosis multimarca, sistema eléctrico, batería, alternador y aire acondicionado.
Ver área completaChapa, pintura, restauración de faros, granizo y gestión de partes con seguros.
Ver área completaServicios del taller
Distribución, embrague, suspensión, frenos, alternador, arranque y las averías de motor que obligan a sentarse a echar cuentas. Si tu problema no está en la lista, llama: te decimos por teléfono si merece la pena traerlo o si te ahorramos el viaje.
Mantenimiento programado del fabricante con repuestos homologados.
Más sobre revisión y mantenimientoAceites de gama profesional (Castrol, Repsol, Total) y filtros originales.
Más sobre cambio de aceite y filtrosSustitución completa con kit homologado y bomba de agua.
Más sobre correa y cadena de distribuciónDiagnóstico, sustitución y ajuste de kit de embrague y volante bimasa.
Más sobre embraguePastillas, discos, latiguillos y purgado de circuito.
Más sobre frenosMontaje, equilibrado, alineación de dirección y reparación de pinchazos.
Más sobre neumáticos y alineaciónLectura de centralita, borrado de averías y diagnóstico avanzado multimarca.
Más sobre diagnosis electrónicaTest de batería, alternador y motor de arranque. Sustitución en el día.
Más sobre batería y arranqueRecarga de gas, detección de fugas y desinfección del circuito.
Más sobre aire acondicionadoRevisión completa antes de pasar la ITV. Si no pasa, lo arreglamos.
Más sobre pre-itvReparación de golpes, abolladuras y pintado a color con cabina propia.
Más sobre chapa y pinturaServicios destacados
Plan completo según el libro del fabricante. Aceite, filtros y 30 puntos de control.
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Sustitución completa con kit homologado y bomba de agua. Sin sorpresas en el presupuesto.
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Pastillas, discos, latiguillos y purgado completo. Diagnóstico previo siempre.
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Lectura de centralita y módulos. Identificamos la avería antes de tocar nada.
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Montaje, equilibrado y alineación. Trabajamos con Michelin, Bridgestone, Continental, Pirelli.
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Reparación de golpes y pintado a color en cabina propia. Gestión de parte con tu seguro.
Ver detalleCómo trabajamos
Saber qué está roto es la mitad. La otra mitad es si arreglarlo tiene sentido en un coche con esos años y ese estado.
Compresión, fugas, chasis, suspensión, embrague, frenos y electrónica. Para que no aparezca otra avería a los dos meses.
Lo imprescindible para circular con seguridad y lo recomendable a medio plazo. Separado, para que puedas ir por partes.
Original, OEM o equivalente certificado de Bosch, Valeo, Gates, LUK, Sachs o Febi. Te contamos qué cambia en precio y en vida útil.
Si algo aguanta hasta la próxima revisión, se anota en la orden y se te dice. No se cambia por sistema.
Si el coche no está para moverse o no puedes acercarte, lo recogemos y te lo devolvemos reparado.
Sobre nosotros
Quien coge el teléfono es quien mira el coche. Trabajamos con conductores de Zaragoza capital y de los municipios del entorno, muchos con vehículos de doce, quince y hasta veinte años que siguen dando servicio de sobra. La norma interna es corta: explicar el porqué de cada euro y no reparar lo que no devuelve lo que cuesta.
Hoy el equipo lo forman mecánicos con especialización repartida entre mecánica general, electromecánica y diagnosis, chapa y pintura, y atención al cliente. Llevamos más de 21 años atendiendo a vecinos de Almería, conductores que pasan a diario por la N-340a y flotas de empresas de la zona industrial.
«Lo cierto es que la gente vuelve cuando le explicas las cosas. En nuestro taller hemos visto demasiados clientes asustados por presupuestos hinchados. Por eso aquí, antes de tocar nada, foto del problema, presupuesto cerrado por WhatsApp, y solo cuando dices que sí, abrimos.»
La pregunta llega casi todas las semanas, y casi siempre con la misma cara: «me han dicho que son 1.200 €, ¿lo arreglo o me lo quito de encima?». Es una pregunta legítima, y la mayoría de los talleres la esquivan, porque la respuesta sincera a veces es que no. Nosotros preferimos contestarla.
En Zaragoza juega a favor del coche mayor una circunstancia que conviene conocer: aquí no hay brisa marina. La carrocería de un coche que ha vivido siempre entre Delicias, Las Fuentes, Torrero o Miralbueno suele estar bastante mejor por debajo que la de uno de la costa con la misma edad. El cierzo trae polvo y castiga filtros y juntas, no los bajos. Aquí un coche de quince años bien mantenido es, con frecuencia, perfectamente reparable. No siempre. Pero con frecuencia.
Lo que viene a continuación es el criterio que usamos de verdad para decidir, con las averías que marcan el final, las que casi siempre compensan y lo que hay que mirar antes de firmar nada.
Los dos criterios que más se repiten no sirven de nada. «Ya tiene doce años» no dice nada: hay coches de doce años con 90.000 km y carpeta llena y otros con 300.000 km y tres propietarios que no abrieron el capó. Y 250.000 km de autovía castigan menos un motor que 90.000 km de arranques cortos por el centro. Lo que sí decide son cuatro cosas, y hay que ponerlas todas sobre la mesa a la vez.
Primera: qué vale hoy tu coche. No lo que pagaste. Lo que piden por uno igual, con kilometraje parecido, en los portales de segunda mano. Lo miras tú mismo en diez minutos y es el suelo de toda la conversación.
Segunda: cuánto cuesta la reparación completa, no la avería aislada. Si vas a abrir la caja para el embrague, el volante bimasa entra en la cuenta aunque hoy funcione: volver a entrar cuesta lo mismo la segunda vez.
Tercera: en qué estado está todo lo demás. Aquí se equivoca casi todo el mundo. Reparar 900 € en un coche cuyo resto está sano es buena operación. Los mismos 900 € en uno al que le quedan la suspensión, los discos y una junta rezumando es meter dinero en un pozo: en un año llevarás gastados 2.500 € sin haberlo decidido nunca de golpe.
Cuarta, y la más olvidada: cuánto tiempo piensas quedártelo. Una distribución de 600 € en un coche que conservas cuatro años sale a 150 € al año. La misma, en uno que vendes en primavera, es dinero que no recuperas: el comprador no te lo va a pagar.
De ahí sale la regla práctica que usamos a diario, que no es fórmula mágica sino forma de ordenar la conversación: si la reparación cuesta menos de la mitad del valor del coche y el peritaje dice que el resto está sano, casi siempre compensa. Entre la mitad y el valor entero manda la cuarta pregunta: con tres o cuatro años más por delante, suele seguir saliendo a cuenta, porque cambiar de coche cuesta mucho más. Y si la reparación supera lo que vale el vehículo hace falta una razón muy buena —a veces la hay: un coche que conoces, con historial y sin sorpresas, vale para ti más de lo que dice ningún anuncio.
Decidir con la avería sola delante es el error caro.
Hay cuatro que obligan a parar y echar cuentas. No son sentencias automáticas, pero cambian el escenario.
Motor con pérdida de compresión o consumo de aceite grave. Cuando un motor se come un litro cada mil kilómetros hay desgaste en segmentos o en guías de válvula. Se puede reparar, pero el trabajo se va a varios miles de euros y solo tiene sentido si el coche lo merece por otras razones: una furgoneta de trabajo que amortizas, un modelo que quieres conservar. En un utilitario de quince años, no. Eso sí: antes de sentenciar hay que descartar lo barato, porque un consumo alto también puede venir de la válvula PCV o del turbo.
Caja de cambios automática averiada. Es la peor factura del coche viejo. Reconstruida o de segunda mano con garantía, se va con facilidad por encima de los 2.000 € montada, más de lo que vale un coche de doce años. Aquí la respuesta suele ser no. Con un matiz: no todo lo que parece caja es caja. Tirones o marchas que no entran vienen a veces del aceite del cambio, del mecatrónico o de un sensor, y eso se ve en diagnosis.
Corrosión estructural. El óxido superficial de un faldón no es nada. El perforante en largueros, bandejas de suspensión o anclajes sí lo es: compromete la estructura y es motivo de rechazo en la ITV. Repararla bien —cortar, injertar, tratar y sellar— cuesta mucha mano de obra. En Zaragoza aparece bastante menos que en el litoral, y cuando aparece suele venir de coches que vivieron antes en otro sitio o pasaron inviernos en carreteras saladas de montaña.
Mucha mano de obra en un coche de valor bajo. Caso típico: fuga por la junta trasera del cigüeñal, que obliga a sacar la caja. La pieza cuesta poco y el trabajo, mucho. Hay una salida intermedia que casi nadie ofrece: si la fuga es lenta, se vigila el nivel y se convive con ella. Coches así llevan años rodando sin problema, mientras no gotee sobre el escape.
Este bloque es el contrapeso del anterior. Mucha gente descarta un coche entero por una avería que en realidad le devuelve años de uso a un coste contenido. Son piezas de vida larga: una vez montadas, no vuelves a tocarlas.
Todas comparten algo: son mantenimiento diferido, no degradación del coche. Al hacerlas no tapas un declive, pones el contador a cero en esa parte.
La trampa del coche mayor no es la avería que te trae al taller: es la que espera detrás. Alguien repara el embrague, se queda tranquilo, y ocho semanas después la suspensión hace ruido y aparece un rezume. Parece una estafa aunque nadie haya engañado a nadie: se decidió con información incompleta. Por eso, cuando la reparación es de importe alto, antes de dar precio subimos el coche y miramos lo demás.
Con eso se puede hablar de dinero en serio, porque ya sabes el coste total de dejar el coche en condiciones. El informe se entrega por escrito, y lo que no toca ahora se anota con una estimación de cuándo tocará.
La horquilla orientativa del peritaje va de 50 a 90 € y se descuenta si reparas aquí. A veces la conclusión es «no repares». Preferimos cobrar el peritaje y perder la reparación que al revés.
Si la conclusión es cambiar de coche, el problema siguiente es no comprar el coche viejo de otro. Estas son las comprobaciones que de verdad discriminan, por orden de lo que más te ahorran.
Historial de mantenimiento por delante de todo. Facturas, sellos, cualquier rastro. Un coche con 200.000 km y carpeta llena es mejor compra que uno con 120.000 km y nada. Y la pregunta concreta: ¿la distribución está hecha, y a qué kilometraje? Sin factura, dala por no hecha y suma ese coste al precio. No es pesimismo, es aritmética.
Corrosión, en el suelo y con linterna. Largueros, faldones y el borde de los pasos de rueda por dentro. Palpa: si el óxido se desmiga, es perforante. Un coche llegado de la costa merece una mirada más larga.
El humo del escape, en frío y acelerando. Azulado sostenido es aceite quemado: segmentos o guías. Blanco espeso que no se va al calentar apunta a junta de culata. Negro en un diésel suele ser inyección o turbo. El vapor blanco fino de los primeros minutos en una mañana fría es condensación y no significa nada.
Los testigos del cuadro al dar contacto. Deben encenderse todos y apagarse al arrancar. Si alguno no llega a encenderse nunca —airbag, ABS, motor—, sospecha de bombilla retirada para tapar un fallo. Señal muy fiable, cinco segundos.
Holguras y embrague. Con el coche parado, tira de cada rueda arriba, abajo y a los lados: juego evidente son rótulas y rodamientos. Para el embrague, en marcha larga y a bajas vueltas acelera a fondo; si las vueltas suben y el coche no, patina.
Y una última que vale más que todas juntas: llévalo a un taller antes de pagar. Una revisión previa a la compra cuesta lo que una cena y te puede evitar una caja de cambios. La hacemos con coches que todavía no son de nuestros clientes.
Hay un cálculo que casi nadie hace. Un coche nuevo financiado son cuota fija durante años, seguro a todo riesgo y depreciación, el gasto invisible más grande de todos. Uno de doce años bien mantenido son la revisión, alguna reparación al año y un seguro barato. Aunque un año caiga una factura de 700 €, la comparación sigue saliendo favorable. La condición está en la palabra «mantenido», y eso significa tres cosas:
Intervalos de aceite más cortos. Los 30.000 km de algunos fabricantes están pensados para un motor nuevo y uso de autovía. En un motor con años, y sobre todo con trayectos cortos por ciudad —los que peor sientan, porque el aceite no evapora el agua de condensación—, bajar a 10.000 o 15.000 km alarga su vida de forma clara. Y el aceite, el que pide el fabricante, no «uno bueno»: VW 504.00 y 507.00, MB 229.51, BMW LL-04, Renault RN0720 o PSA B71 2290, con Castrol, Repsol o Total. Con filtro de partículas, uno que no sea de cenizas bajas lo va colmatando hasta obligar a cambiarlo.
Los líquidos que nadie cambia. El aceite lo cambia todo el mundo. Estos, no:
Atender los ruidos pequeños. Casi ninguna avería cara aparece de golpe: avisa. Un rodamiento zumba semanas antes de romper, una bomba de agua gotea antes de agarrotarse, un embrague patina antes de dejarte tirado. Lo que convierte un gasto pequeño en uno grande es el tiempo que pasa entre el primer ruido y el taller.
El método es corto. Entra el coche, se mira, te llamamos con el diagnóstico y un importe por escrito, y no se toca una pieza hasta que dices que sí. En reparaciones grandes, antes va el peritaje. Cuando la decisión es discutible, el presupuesto sale en dos bloques: lo imprescindible para circular seguro y pasar la ITV, y lo recomendable a medio plazo.
Horquillas orientativas, que dependen del modelo, del motor y de si eliges recambio original o equivalente:
Atendemos a conductores de Zaragoza capital —Delicias, Actur, San José, Torrero, Casablanca, Miralbueno— y de los municipios del entorno: Utebo, Cuarte de Huerva, La Muela, María de Huerva y Villanueva de Gállego.
Un coche viejo no es un coche acabado. Es un coche cuyo valor de mercado ya no absorbe según qué facturas, y eso obliga a decidir con la calculadora delante. La diferencia entre darle cinco años buenos y meter dinero en un pozo está casi siempre en la información que tenías cuando dijiste que sí.
Si tienes un presupuesto sobre la mesa y no sabes qué hacer con él, tráelo. Miramos el coche entero, te decimos qué tiene, qué cuesta y qué haríamos nosotros en tu lugar. Y si nuestra respuesta es que no lo repares, te la vas a llevar igual de clara. Llámanos o escríbenos desde el formulario de contacto.
Marcas que atendemos
20 marcas con motores, problemas crónicos y particularidades documentadas. Mantenimiento oficial sin perder garantía.
Estética y protección
Tratamiento cerámico, PPF, pulido, tintado de lunas, restauración de faros, limpieza integral, wrapping. Marcas premium con garantía.
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Los precios mostrados son rangos orientativos y varían según la marca, el modelo y la complejidad de cada intervención. Confirma el precio de tu vehículo con nuestro equipo comercial.
Para nuestros clientes
Tres servicios que ponemos a tu disposición cuando los necesitas. Consúltanos la disponibilidad y las condiciones de cada uno.
Paga la reparación en 3 cuotas sin intereses o hasta 12 meses con cuota baja. Aprobación rápida con DNI y tarjeta.
Ver opciones de financiaciónSi tu reparación se alarga y necesitas moverte, disponemos de coche de sustitución. Consúltanos la disponibilidad y las condiciones al dejar el vehículo.
Cómo funcionaSi no puedes acercarte, recogemos tu coche en tu casa de Zaragoza y te lo devolvemos al terminar. Consúltanos la disponibilidad y las condiciones del servicio.
Cómo funcionaTrabajos habituales
El cliente traía presupuesto de otro taller solo para el embrague. Al subir el coche al elevador aparecieron amortiguadores agotados y una fuga de dirección asistida que no estaban en ese presupuesto. Con el coste total sobre la mesa, y comparado con lo que vale hoy ese modelo, decidió reparar por fases: primero lo urgente para la ITV, el resto en dos meses.
El diagnóstico apuntaba a caja para reconstruir, una factura que superaba el valor del coche en el mercado de segunda mano. Antes de confirmarlo se revisó el aceite del cambio y el cuerpo de válvulas: el problema estaba ahí, no en la caja. Se resolvió con cambio de aceite y filtro por una fracción del presupuesto inicial.
Kit de distribución completo con bomba de agua, presupuesto cerrado antes de desmontar. El motor estaba sano en la compresión medida durante el peritaje, así que el gasto tenía sentido: son otros 120.000 km de uso por un coche que el cliente pensaba conservar.
La fuga venía de la junta trasera del cigüeñal, reparación que obliga a sacar la caja de cambios y cuesta más que el valor del coche en el mercado. Se le explicó al cliente que, siendo lenta y sin gotear sobre el escape, podía convivir con ella vigilando el nivel cada pocos repostajes. No se le cobró nada por ese diagnóstico.
Revisión completa en elevador con linterna en los bajos, medición de compresión y lectura de todas las unidades electrónicas, no solo la de motor. Apareció corrosión incipiente en un anclaje de suspensión que no se veía a simple vista. El cliente usó el informe para renegociar el precio antes de firmar.
Medición de discos y pastillas con galga en las cuatro ruedas y comprobación del líquido de frenos con higrómetro, que llevaba más de tres años sin cambiarse. Se sustituyó únicamente el eje delantero, que estaba fuera de tolerancia; el trasero se dejó anotado para la siguiente revisión.
Preguntas frecuentes
No hay un número universal, pero sí una forma de ordenarlo. Mira primero lo que piden por un coche igual que el tuyo en los portales de segunda mano: esa es la referencia. Si la reparación cuesta menos de la mitad de esa cifra y el resto del coche está sano, casi siempre compensa. Entre la mitad y el valor completo depende de cuánto tiempo pienses conservarlo: si son tres o cuatro años más, suele seguir saliendo a cuenta frente a lo que cuesta cambiar de coche. Por encima del valor del vehículo hacen falta razones concretas para seguir adelante, y a veces las hay.
Depende mucho más de cómo se hicieron esos kilómetros que de cuántos son. Cien mil kilómetros de trayectos cortos por ciudad castigan más que doscientos mil de autovía, porque el motor pasa poco tiempo a temperatura de servicio y el aceite acumula agua de condensación. Además, en un coche con pocos kilómetros y muchos años hay piezas que envejecen por tiempo y no por uso: correas, latiguillos, neumáticos, líquido de frenos y retenes. Si el tuyo es así, lo prioritario es revisar todo lo que caduca por calendario, incluida la distribución aunque no haya llegado al kilometraje.
Es la avería más cara del coche mayor, así que conviene confirmarla antes de asumirla. Muchos síntomas que parecen de caja —tirones, marchas que no entran, retenciones raras— vienen del aceite del cambio, del cuerpo de válvulas o de un sensor, y eso se ve leyendo la unidad de transmisión en diagnosis. Si de verdad la caja está para reconstruir o sustituir, la factura montada supera con facilidad los 2.000 €, y en un coche de doce o quince años eso suele ser más de lo que vale. En ese caso te lo diremos con claridad, aunque signifique que no hacemos el trabajo.
Si el motor va bien y piensas conservarlo, es de las mejores inversiones posibles. El kit con bomba de agua da otros 100.000 a 160.000 km según fabricante, así que el gasto se reparte en muchos años de uso. Y la alternativa es mala: si la correa rompe en marcha, las válvulas tocan los pistones y la reparación pasa a ser de motor, con un coste que en un coche de esa edad ya no tiene sentido. La única situación en la que lo pensaríamos dos veces es si vas a vender el coche pronto, porque el comprador no te lo va a pagar en el precio.
No siempre, y aquí es donde muchos talleres venden trabajo de más. Lo importante es de dónde sale y cuánto. Un rezume lento por una tapa de balancines es barato de arreglar y conviene hacerlo. Una fuga por la junta trasera del cigüeñal, en cambio, obliga a sacar la caja de cambios, y en un coche de valor bajo puede ser perfectamente razonable convivir con ella controlando el nivel cada dos o tres repostajes. Lo que no se puede dejar es una fuga que gotee sobre el escape, por riesgo de incendio, o que moje una correa. Miramos dónde está y te decimos en cuál de los dos casos estás.
Por orden de lo que más dinero te ahorra: historial de mantenimiento con facturas, y muy en particular si la distribución está hecha y a qué kilometraje. Si no hay factura, da por hecho que no está hecha y suma ese coste al precio. Luego mira los bajos con linterna buscando óxido que se desmigue, el humo del escape en frío y acelerando, y que todos los testigos del cuadro se enciendan al dar contacto y se apaguen al arrancar. Termina tirando de las ruedas para detectar holguras y probando el embrague acelerando a fondo en marcha larga. Y si puedes, llévalo a un taller antes de pagar: cuesta poco y evita disgustos grandes.
Más a menudo de lo que dice el libro, que suele estar calculado para un motor nuevo y un uso favorable. En un motor con años, y sobre todo si haces trayectos cortos por ciudad, bajar a 10.000 o 15.000 km es dinero bien gastado. Lo que no debe cambiar es la especificación: el aceite tiene que cumplir la norma del fabricante, sea VW 504.00/507.00, MB 229.51, BMW LL-04, Renault RN0720 o PSA B71 2290. Y si el coche lleva filtro de partículas, tiene que ser de cenizas bajas, porque uno que no lo sea lo va colmatando hasta obligar a sustituirlo.
Sí, y es de los mantenimientos más olvidados que existen. El líquido de frenos absorbe humedad del ambiente con el paso del tiempo, y esa humedad baja su punto de ebullición. Con líquido viejo el coche frena bien en el día a día, pero en una bajada larga de puerto, frenando repetidamente, puede formarse vapor en el circuito y el pedal se va al suelo. El intervalo habitual son dos años, independientemente de los kilómetros, y la horquilla orientativa del cambio con purga completa va de 50 a 90 €. Es poco dinero para lo que está en juego.
Con la edad aumentan los desfavorables, sí, pero la mayoría son cosas resolubles y baratas. Lo que más aparece: luces mal reguladas o fundidas, frenado desequilibrado entre ruedas, holguras en la dirección y el rodaje, emisiones fuera de rango y neumáticos por debajo del mínimo legal. El único que puede sentenciar un coche es la corrosión estructural en largueros o anclajes, porque repararla bien lleva mucha mano de obra. Una pre-ITV con informe cuesta entre 30 y 50 € y te dice exactamente por dónde vas a suspender antes de gastarte la tasa.
Es lo que recomendamos cuando la lista es larga. Preparamos el presupuesto en dos bloques: lo imprescindible para circular con seguridad y pasar la ITV, y lo recomendable a medio plazo con una estimación de cuándo tocará. Así puedes hacer ahora lo que no espera y planificar el resto sin sorpresas. Lo que sí procuramos es agrupar los trabajos que comparten desmontaje, porque hacerlos por separado significa pagar dos veces la misma mano de obra. Todo eso queda anotado en la orden de reparación para que lo tengas por escrito.
Para una reparación pequeña probablemente no compense el desplazamiento, y te lo diremos si nos llamas. Para trabajos de importe alto —distribución, embrague, suspensión— o para un peritaje antes de decidir sí suele salir a cuenta, porque el coche se queda el día y el ahorro pesa más que el viaje. Si te encaja, podemos recoger el coche y devolvértelo una vez reparado. Tenemos páginas específicas para cada municipio con los accesos y los tiempos aproximados.
Damos por escrito tres meses o 5.000 km en la mano de obra y la garantía legal de dos años en el repuesto, que es la que marca la ley para bienes de consumo. Cubre el fallo de la pieza montada y el trabajo asociado a sustituirla. No cubre lo que se estropee por un uso distinto del previsto, ni la avería de un componente que ya te advertimos que estaba al límite y decidiste no cambiar. Esas advertencias quedan anotadas en la orden de reparación precisamente para que después no haya discusión sobre qué se dijo.
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Mándanos foto de la avería o explica el síntoma. Te confirmamos si es algo que podemos resolver, te damos rango orientativo y, si quieres, hueco para esta misma semana.
Zonas que atendemos
Cubrimos 8 zonas de Zaragoza y alrededores con landings dedicadas para las 5 poblaciones de mayor demanda. Recogida y entrega a domicilio disponible; consúltanos las condiciones.
Utebo
14 km
Utebo es uno de los municipios más grandes del área metropolitana, con una población diversa que incluye familias, profesionales y trabajadores de los polígonos cercanos.
Ver servicio →Cuarte de Huerva
8 km
Cuarte de Huerva es conocido por su población joven y familiar, con un alto índice de natalidad.
Ver servicio →Villanueva de Gállego
16 km
Villanueva de Gállego combina una población residencial tradicional con una gran comunidad universitaria y profesionales de los polígonos industriales.
Ver servicio →La Muela
24 km
La Muela es un municipio residencial con una fuerte vinculación a Zaragoza como ciudad dormitorio y a los polígonos logísticos cercanos como PLAZA.
Ver servicio →María de Huerva
15 km
María de Huerva es una localidad residencial consolidada, con muchas familias que valoran la tranquilidad y la calidad de vida.
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